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poder a aquellos que sienten su necesidad de fortaleza divina. Pero
estos mensajeros celestiales no darán estas bendiciones a menos que
se les solicite. Ellos han esperado por el clamor de las almas que tienen
hambre y sed de la bendición de Dios; a menudo han esperado en vano.
Hubo, con seguridad, oraciones casuales, pero no la súplica ferviente,
sincera, proveniente de corazones humildes y contritos”. OHC, 129.
“Si nuestros ojos fuesen abiertos y pudiéramos discernir la obra que
efectúan los ángeles caídos con aquellos que se sienten tranquilos y
seguros, no nos sentiríamos tan seguros. Los malos ángeles nos siguen
en todo momento”. 1T, 271-272.
“El adversario de las almas no puede leer los pensamientos de
los hombres, pero es un agudo observador y toma nota de las
palabras. Registra las acciones y hábilmente adapta sus tentaciones
para tratar los casos de los que se colocan al alcance de su poder”.
1MS, 143.
“Un testigo silencioso vela sobre toda alma, tratando de atraerla a
Cristo. Los ángeles nunca dejan sólo al tentado para que sea presa del
enemigo, quien destruiría las almas de los hombres si se le permitiera
hacerlo. Mientras haya esperanza, hasta que los hombres resistan al
Espíritu Santo para eterna ruina suya, son guardados por los seres
celestiales”. OHC, 23.
Confiad en Dios y Soporte la Prueba de su Fe
“Carísimos, no os maravilléis cuando sois examinados por fuego, lo
cual se hace para vuestra prueba, como si alguna cosa peregrina os
aconteciese; Antes bien gozaos en que sois participantes de las
aflicciones de Cristo; para que también en la revelación de su gloria os
gocéis en triunfo”. 1 Pedro 4:12-13.
“Porque no nos ha dado Dios el espíritu de temor, sino el de fortaleza,
y de amor, y de templanza. Por tanto no te avergüences del testimonio
de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo; antes sé participante de los
trabajos del evangelio según la virtud de Dios”. 2 Timoteo 1:7-8.
“Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas al alma no pueden
matar: temed antes a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo
en el infierno”. Mateo 10:28.
“Humillaos pues bajo la poderosa mano de Dios, para que él os
ensalce cuando fuere tiempo; Echando toda vuestra solicitud en él,
porque él tiene cuidado de vosotros. Sed templados, y velad; porque
vuestro adversario el diablo, cual león rugiente, anda alrededor
buscando a quien devore: Al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que
las mismas aflicciones han de ser cumplidas en la compañía de vuestros
hermanos que están en el mundo. Mas el Dios de toda gracia, que nos
ha llamado a su gloria eterna por Jesucristo, después que hubiereis un
poco de tiempo padecido, él mismo os perfeccione, confirme, corrobore
y establezca”. 1 Pedro 5:6-10.
“Encomienda a Jehová tu camino, Y espera en él; y él hará. Y exhibirá
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