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libertado tu pueblo, todos los que se hallaren escritos en el libro”. Daniel
        12:1.
          “Vi  que  los  cuatro  ángeles  iban  a  retener  los  vientos  mientras  no
        estuviese  hecha  la  obra  de  Jesús  en  el  santuario,  y  que  entonces
        caerían  las  siete  postreras  plagas.  Estas  enfurecieron  a  los  malvados
        contra los justos, pues los primeros pensaron que habíamos atraído los
        juicios de Dios sobre ellos, y que si podían raernos de la tierra las plagas
        se detendrían. Se promulgó un decreto para matar a los santos, lo cual
        los hizo clamar día y noche por su libramiento. Este fue el tiempo de la
        angustia de Jacob”. PE, 36-37.
          “Y  si  aquellos  días  no  fuesen  acortados,  ninguna  carne  sería  salva;
        mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados”. Mateo
        24:22.
          “Por lo cual en un día vendrán sus plagas, muerte, llanto y hambre, y
        será  quemada  con  fuego;  porque  el  Señor  Dios  es  fuerte,  que  la
        juzgará”. Apocalipsis 18:8.
          “Estas  plagas  no  serán  universales,  pues  de  lo  contrario  los
        habitantes  de  la  tierra  serían  enteramente  destruidos.  Sin  embargo
        serán  los  azotes  más  terribles  que  hayan  sufrido  jamás  los  hombres.
        Todos los juicios que cayeron sobre los hombres antes del fin del tiempo
        de gracia fueron mitigados con misericordia. La sangre propiciatoria de
        Cristo  impidió  que  el  pecador  recibiese  el  pleno  castigo  de  su  culpa;
        pero  en  el  juicio  final  la  ira  de  Dios  se  derramará  sin  mezcla  de
        misericordia”. CS, 687.
          “El pueblo de Dios no quedará libre de padecimientos; pero aunque
        perseguido y acongojado y aunque sufra privaciones y falta de alimento,
        no  será  abandonado  para  perecer.  El  Dios  que  cuidó  de  Elías  no
        abandonará  a  ninguno  de  sus  abnegados  hijos.  El  que  cuenta  los
        cabellos de sus cabezas, cuidará de ellos y los atenderá en tiempos de
        hambruna.  Mientras  los  malvados  estén  muriéndose  de  hambre  y
        pestilencia,  los  ángeles  protegerán  a  los  justos  y  suplirán  sus
        necesidades. Escrito está del que 'camina en justicia' que 'se le dará pan
        y sus aguas serán ciertas'”. CS, 687.
          “Anda, pueblo mío, éntrate en tus aposentos, cierra tras ti tus puertas;
        escóndete un poquito, por un momento, en tanto que pasa la ira. Porque
        he aquí que Jehová sale de su lugar, para visitar la maldad del morador
        de  la  tierra  contra  él;  y  la  tierra  descubrirá  sus  sangres,  y  no  más
        encubrirá sus muertos”. Isaías 26:20-21.
          “¿Cuáles son los aposentos en los que han de esconderse?  Son la
        protección de Cristo y de los santos ángeles. El pueblo de Dios no está
        en ese tiempo todo en un sólo lugar. Están en diferentes grupos  y en
        todas  las  partes  de  la  tierra;  y  serán  probados  individualmente,  no  en
        grupos. Cada uno tiene que soportar la prueba por sí mismo”. ELC, 264.
          “Porque  has  guardado  la  palabra  de  mi  paciencia,  yo  también  te
        guardaré de la hora de la tentación que ha de venir en todo el mundo,
        para probar a los que moran en la tierra. He aquí, yo vengo presto; retén

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