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que son dados a sus hijos. Han terminado los días de espera y de
temor.… Sus hijos han sido redimidos”. CN, 539.
“Así ha dicho Jehová: Reprime tu voz del llanto, y tus ojos de las
lágrimas; porque salario hay para tu obra, dice Jehová, y volverán de la
tierra del enemigo”. Jeremías 31:16.
“No estaremos separados para siempre, sino que volveremos a
encontrar a nuestros seres amados que duermen en Jesús. Volverán de
la tierra del enemigo. El Dador de la vida está por venir. Millares de
santos ángeles lo escoltan en su camino. El rompe las cadenas de la
muerte, destruye los grilletes de la tumba, y entonces los preciosos
cautivos salen con salud y belleza inmortales.
“Cuando los niñitos salen inmortalizados de sus lechos polvorientos,
inmediatamente vuelan hacia los brazos de sus madres. Se reúnen para
nunca más separarse. Pero muchos niñitos no tienen madres allí.
Procuramos en vano escuchar el canto de triunfo entonado con
arrobamiento por la madre. Los ángeles reciben a los niños sin madres y
los conducen hacia el árbol de la vida.
“Jesús coloca el dorado anillo de luz, la corona sobre sus cabecitas.
Dios permita que la querida madre de 'Eva' pueda estar allí, que sus
pequeñas alas puedan plegarse sobre el feliz pecho de su madre”.
2MS,297.
“El Señor me ha hecho saber con frecuencia que muchos pequeñitos
morirán antes del tiempo de angustia. Volveremos a ver a nuestros hijos.
Los encontraremos y los reconoceremos en las cortes celestiales.
Confíe en el Señor y no tema”. 2MS, 296.
“El sello, ola marca, de los padres creyentes cubrirán a sus hijos,
si ellos son preparados en la crianza y la amonestación del Señor”.
RH, 03/28/93.
“Algunos padres permiten a Satanás que controle a sus hijos, y éstos
no son reprendidos, sino que se les permite tener un temperamento
malvado, ser soberbios, egoístas y desobedientes. Si ellos murieran,
estos niños no serían llevados al cielo.… porque se revelarían en ellos el
mismo carácter y la misma disposición aquí evidenciada”. 3MS, 360.
“Cuando el Señor recoja sus joyas, los veraces, santos y honrados
serán mirados con placer. Los ángeles se ocupan en confeccionar
coronas para los tales, y sobre esas coronas adornadas de estrellas, se
reflejará con esplendor la luz que irradia del trono de Dios”. 2JT, 24.
“Algunos tendrán coronas más brillantes que otros, pero no habrá en
ningún corazón, entre los redimidos, pensamiento de celos. Cada uno
estará perfectamente satisfecho, porque será recompensado de acuerdo
con sus obras”. 3MS, 176.
“En el reino de Dios no se obtiene un puesto por medio del
favoritismo. No se gana, ni es otorgado por medio de una gracia
arbitraria. Es el resultado del carácter. La cruz y el trono son los
símbolos de una condición alcanzada, los símbolos de la conquista
propia por medio de la gracia de nuestro Señor Jesucristo”. HAp, 433.
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