Page 160 - What-Shall-I-Do-Spanish
P. 160
tribulación, y han lavado sus ropas, y las han blanqueado en la sangre
del Cordero”. Apocalipsis 7:9-14.
Dios Nos Dará Galardón
“Y he aquí, yo vengo presto, y mi galardón conmigo, para
recompensar á cada uno según fuere su obra”. Apocalipsis 22:12.
“Somos aceptados únicamente mediante los méritos de Cristo; y los
hechos de misericordia, las obras de caridad que hacemos, son los
frutos de la fe y se convierten en una bendición para nosotros, pues los
hombres serán recompensados de acuerdo con sus obras. La fragancia
de los méritos de Cristo es lo que hace que nuestras buenas obras sean
aceptables delante de Dios, y la gracia es la que nos capacita para
hacer las obras por las cuales él nos recompensa”. 5CB, 1096.
“Todo lo que se hace por amor, por insignificante que aparezca en
opinión de los hombres, es aceptado y recompensado por Dios”.
CS,541.
“La integridad en las cosas pequeñas, la ejecución de actos pequeños
de fidelidad y bondad alegrarán la senda de la vida; y cuando hayamos
acabado nuestra obra en la tierra, se descubrirá que cada uno de los
deberes pequeños ejecutados fielmente ejerció una influencia benéfica
imperecedera”. PP, 620.
“Jamás se perderá ningún acto de servicio abnegado, no importa
cuán pequeño o sencillo sea. Por medio de los méritos de la justicia
imputada de Cristo, se preservará eternamente la fragancia de tales
palabras y actos.” HHD, 272.
“La recompensa, las glorias del cielo, concedidas a los vencedores,
estarán en proporción con el grado en que hayan representado el
carácter de Cristo ante el mundo.... La corona de la vida será brillante u
opaca, relucirá con muchas estrellas, o será iluminada con unas pocas
gemas, de acuerdo con nuestro proceder.
“Día tras día podemos estar colocando un buen fundamento antes de
que llegue el tiempo venidero. Mediante la abnegación, practicando el
espíritu misionero, llenando nuestra vida con todas las buenas obras
posibles y procurando así representar a Cristo en carácter de modo que
ganemos muchas almas para la verdad, tendremos puesta la mirada en
el galardón”. 6CB, 1104-1105.
“Y los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento;
y los que enseñan a justicia la multitud, como las estrellas a perpetua
eternidad”. Daniel 12:3.
“Cada persona en cuya salvación intervinieron, añadirá estrellas a su
corona de gloria y aumentará su eterna recompensa”. 1JT, 70.
“Una alma que se salve, que sea de tu propio circulo familiar o de tu
vecindario, ya sea por tu paciencia, tu esmerada labor, traerá tanto
honor al nombre de Cristo, y brillara en tu corona tan igual como si tu
hubieses encontrado esa alma en China o India”. SD, 252.
“Con gozo inenarrable, los padres ven la corona, el manto, el arpa
160

