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“Jesús venció por la sumisión a Dios y la fe en él, y mediante el
        apóstol nos dice: 'Someteos pues a Dios; resistid al diablo, y de vosotros
        huirá.  Allegaos  a  Dios,  y  él  se  allegará  a  vosotros'.  No  podemos
        salvarnos  a  nosotros  mismos  del  poder  del  tentador;  él  venció  a  la
        humanidad, y cuando nosotros tratamos de resistirle con nuestra propia
        fuerza caemos víctimas de sus designios; pero 'torre fuerte es el nombre
        de  Jehová:  a  él  correrá  el  justo,  y  será  levantado'.  Satanás  tiembla  y
        huye  delante  del  alma  más  débil  que  busca  refugio  en  ese  nombre
        poderoso”. DTG, 104-105.
          “Sabe el Señor librar de tentación a los píos”. 2 Pedro 2:9.
          “Los  esfuerzos  humanos,  por  sí  solos,  son  insuficientes.  Sin  la
        ayuda del poder divino, no se conseguirá nada. Dios obra y el hombre
        obra.  La  resistencia  a  la  tentación  debe  venir  del  hombre,  quien  debe
        obtener  su  poder  de  Dios....  Dios  desea  que  tengamos  dominio  sobre
        nosotros mismos, pero no puede ayudarnos sin nuestro consentimiento
        y  cooperación.  El  Espíritu  divino  obra  por  medio  de  los  poderes  y
        facultades otorgados al hombre”. HAp, 384.
          ¿Cómo podrá él trabajar en nosotros si no se lo estamos permitiendo?
          “Tan  pronto  como  sometamos  nuestra  voluntad  para  que
        armonice  con  la  de  Dios,  aparecerá  la  gracia  de  Cristo  para
        cooperar con el hombre”. 2MCP, 719.
          “Todas las fuerzas satánicas no tienen poder para vencer a un alma
        que con fe sencilla se apoya en Cristo”. PVGM, 122.
          En  cuanto  percibimos  que  estamos  siendo  tentados,  debemos
        nosotros  someternos  rápidamente  a  Dios.  Entonces  El  obrara  en
        nosotros  todo  lo  que  sea  necesario  para  que  obtengamos  la  victoria.
        Ángeles de Dios nos rodearan y la tentación perderá su poder.
          “Alrededor  de  cada  alma  tentada  hay  ángeles  de  Dios,  listos  para
        exaltar  el  estándar  de  rectitud,  Si  tan  solo  aquel  que  es  tentado
        demuestra un espíritu de resistencia al lo mal”. RH 8/8/07.
          “Por medio de la fe y la oración todos pueden cumplir los requisitos
        del Evangelio.  Nadie puede ser forzado a transgredir.  Primero tiene
        que  ganarse  el  consentimiento  propio;  el  alma  tiene  que  proponerse
        cometer el acto pecaminoso antes que la pasión pueda dominar la razón
        o que la iniquidad triunfe sobre la conciencia. No importa cuán fuerte sea
        la  tentación,  no  es  excusa  para  el  pecado.  'Los  ojos  de  Jehová  están
        sobre los justos, y atentos sus oídos al clamor de ellos'. Alma tentada,
        clama  a  Jehová.  Arrójate  indefensa  e  indigna  sobre  Jesús  y
        reclama su promesa pura. El Señor escuchará. El sabe cuán fuertes
        son las  inclinaciones del corazón natural,  y brindará  su ayuda en
        todo momento de tentación”. 5T, 155-156.
          “Porque  en  cuanto  él  mismo  padeció  siendo  tentado,  es  poderoso
        para socorrer a los que son tentados”. Hebreos 2:18.
          Cada  vez  que  yo  me  apropio  de  la  vía  de  escape  de  Dios  al
        someterme de inmediato a él cuando estoy siendo tentada, él obra en mí
        la actitud apropiada y todo cuanto necesito para no caer en la tentación.

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