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Por tanto, si  trajeres tu presente  al altar,  y allí te  acordares de  que  tu
        hermano  tiene  algo  contra  ti,  Deja  allí  tu  presente  delante  del  altar,  y
        vete,  vuelve  primero  en  amistad  con  tu  hermano,  y  entonces  ven  y
        ofrece tu presente.… Oísteis que fue dicho: No adulterarás: Mas yo os
        digo,  que  cualquiera  que  mira  a  una  mujer  para  codiciarla,  ya
        adulteró con ella en su corazón….
          “También fue dicho: Cualquiera que repudiare a su mujer, déle carta
        de divorcio: Mas yo os digo, que el que repudiare a su mujer, fuera de
        causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casare con la
        repudiada,  comete  adulterio.  Además  habéis  oído  que  fue  dicho  a  los
        antiguos: No te perjurarás; mas pagarás al Señor tus juramentos. Mas
        yo os digo: No juréis en ninguna manera.…Mas sea vuestro hablar:
        Sí, sí; No, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.
          “Oísteis que fue dicho a los antiguos: Ojo por ojo, y diente por diente.
        Mas yo os digo: No resistáis al mal; antes a cualquiera que te hiriere
        en tu mejilla diestra, vuélvele también la otra; Y al que quisiere ponerte a
        pleito y tomarte tu ropa, déjale también la capa; Y a cualquiera que te
        cargare  por  una  milla,  ve  con  él  dos.  Al  que  te  pidiere,  dale;  y  al  que
        quisiere tomar de ti prestado, no se lo rehúses.
          “Oísteis  que  fue  dicho:  Amarás  a  tu  prójimo,  y  aborrecerás  a  tu
        enemigo. Mas yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los
        que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que
        os ultrajan  y os persiguen; Para que seáis hijos de vuestro Padre que
        está en los cielos: que hace que su sol salga sobre malos y buenos, y
        llueve  sobre  justos  é  injustos.  Porque  si  amareis  a  los  que  os  aman,
        ¿qué  recompensa  tendréis?  ¿No  hacen  también  lo  mismo  los
        publicanos?  Y  si  abrazareis  a  vuestros  hermanos  solamente,  ¿qué
        hacéis  de  más?  ¿No  hacen  también  así  los  Gentiles?  Sed,  pues,
        vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es
        perfecto”. Mateo 5:20-48.
          “Los  discípulos  de  Cristo  debían  buscar  una  justicia  diferente  de  la
        justicia de los fariseos, si querían entrar en el reino de los cielos. Dios
        les ofreció, en su Hijo, la justicia perfecta de la ley. Si querían abrir sus
        corazones para recibir plenamente a Cristo, entonces la vida misma de
        Dios, su amor, moraría en ellos, transformándolos a su semejanza; así,
        por el don generoso, de Dios, poseerían la justicia exigida por la ley….
        en sí mismos una reproducción del carácter de Cristo”. DMJ, 50-51.
          “La Ley de Dios, tal como se presenta en las Escrituras, es amplia en
        sus  requerimientos.  Cada  principio  es  santo,  justo  y  bueno.  La  ley
        impone  a  los  hombres  obligaciones  frente  a  Dios.  Alcanza  hasta  los
        pensamientos y sentimientos, y producirá una convicción de pecado
        en  todo  el  que  esté  persuadido  de  haber  transgredido  sus
        requerimientos. Si la ley abarcara sólo la conducta externa, los hombres
        no serían culpables de sus pensamientos, deseos y designios erróneos.
        Pero la ley requiere que el alma misma sea pura y la mente santa, que
        los  pensamientos  y  sentimientos  estén  de  acuerdo  con  la  norma  de

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