Page 140 - What-Shall-I-Do-Spanish
P. 140
estamos albergando pecados que finalmente nos arruinarán? Nosotros
no podemos encontrarnos con Cristo en paz con un solo pecado del que
no nos hayamos arrepentido y hayamos abandonado. Pero Juan
escribe: ‘Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para
perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda injusticia.'…
“O venceremos nuestros malos rasgos de carácter, llegando a ser
como Cristo, o acariciaremos nuestros defectos, y fracasaremos en
alcanzar la norma divina….
“No ocupemos la posición de aquellos por quienes el Señor murió en
vano. En Cristo hay suficiente gracia para vencer todos nuestros
malos rasgos de carácter, y solamente en él se encuentra fuerza”.
RH, 03/17/91.
“Un defecto, cultivado en vez de vencido, hace imperfecto al hombre y
le cierra la puerta de la Santa Ciudad. El que entre en el cielo tendrá que
tener un carácter sin mancha, arruga ni cosa semejante. Nada que
corrompa podrá entrar allí. En toda la hueste redimida, no se verá un
defecto”. MJ, 142.
¿Cómo podría Dios permitirle la entrada al Cielo de la amargura, el
resentimiento, el odio, la envidia, el orgullo, el engaño, el egoísmo, la
concupiscencia y la venganza, así como cualquier otro defecto?
“Los hombres pueden disculpar ahora sus defectos de carácter, pero
en aquel día no tendrán excusas que presentar.…
“Dio todo el cielo, del cual podemos obtener fuerza y eficiencia, para
que no seamos rechazados o vencidos por nuestro gran adversario.
Pero el amor de Dios no lo induce a disculpar el pecado. No lo disculpó
en Satanás; no lo disculpó en Adán o en Caín; ni lo disculpará en ningún
otro de los hijos de los hombres. El no tolerará nuestros pecados ni
pasará por alto nuestros defectos de carácter. Espera que los venzamos
en su nombre”. PVGM, 257.
“Nuestra única esperanza, si queremos vencer, radica en unir nuestra
voluntad a la de Dios, y trabajar juntamente con él, hora tras hora y día
tras día. No podemos retener nuestro espíritu egoísta y entrar en el reino
de Dios. Si alcanzamos la santidad, será por la renuncia al yo y por la
aceptación del sentir de Cristo”. DMJ, 121.
“La perfección del carácter cristiano depende enteramente de la
gracia y fortaleza que se encuentra en Dios. Sin el poder de la gracia
sobre el corazón, ayudando a nuestros esfuerzos y santificando
nuestras obras, fracasaremos en la salvación de nuestras propias almas
y de salvar las almas de otros”. 3T, 188.
“¿Somos cristianos como Cristo en espíritu, en palabras y en
disposición o estamos cayendo continuamente bajo las tentaciones del
enemigo, sin poder para escapar de su trampa?” RH, 02/24/03.
“No desespere nadie de ganar la victoria. La victoria es segura
cuando se rinde el yo ante Dios”. 1CB, 1109.
Cuando seáis tentados, someta su ser interior a Dios y permita que su
Espíritu Santo lo controle.
140

