Page 33 - What-Shall-I-Do-Spanish
P. 33
entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su
tierra”. 2 Crónicas 7:14.
“El arrepentimiento verdadero induce al hombre a reconocer su
propia maldad, sin engaño ni hipocresía”. CC, 40.
Cuando Dios nos lleva al arrepentimiento no resulta difícil confesar y
abandonar nuestros pecados y entregarnos a él.
Confesad y Abandonad Vuestros Pecados
y Entregadle Vuestro Corazón a Él
“El que encubre sus pecados, no prosperará: Mas el que los confiesa
y se aparta, alcanzará misericordia”. Proverbios 28:13.
“Cristo puede salvar hasta lo sumo a todos los que se acercan a él
con fe. Si se lo permiten los limpiará de toda contaminación; pero si se
aferran a sus pecados no hay posibilidad de que sean salvos, pues la
justicia de Cristo no cubre los pecados por los cuales no ha habido
arrepentimiento”. CB7, 942.
Jesús nunca nos encubre algún pecado. Él nos quiere limpiar de todo
pecado. ¿Pero cómo nos puede limpiar si no le entregamos nuestros
pecados? ¿Cómo puede él crear en nosotros corazones nuevos si no le
entregamos nuestros viejos corazones?
“Hay muchos que tratan de reformarlo corrigiendo este o aquel mal
hábito, y esperan llegar a ser cristianos de esta manera, pero ellos están
comenzando en un lugar erróneo. Nuestra primera obra tiene que ver
con el corazón”. PVGM, 69.
“Dame, hijo mío, tu corazón”. Proverbios 23:26.
“Debemos dar a Dios todo el corazón o, de otra manera, el
cambio que se ha de efectuar en nosotros, y por el cual hemos de
ser transformados conforme a su semejanza, jamás se realizará.
Por naturaleza estamos enemistados con Dios…. Estamos enredados
fuertemente en los lazos de Satanás, por el cual hemos 'sido apresados
para hacer su voluntad' 2 Timoteo 2:26. Dios quiere sanarnos y
libertarnos. Pero, puesto que esto demanda una transformación
completa y la renovación de toda nuestra naturaleza, debemos
entregarnos a él enteramente.
“La guerra contra nosotros mismos es la batalla más grande que
jamás hayamos tenido. El rendirse a sí mismo, entregando todo a la
voluntad de Dios, requiere una lucha; mas para que el alma sea
renovada en santidad, debe someterse antes a Dios”. CC, 42.
“Que dejéis, cuanto a la pasada manera de vivir; el viejo hombre que
está viciado conforme a los deseos de error; Y a renovarnos en el
espíritu de vuestra mente, Y vestir el nuevo hombre que es criado
conforme a Dios en justicia y en santidad de verdad”. Efesios 4:22-24.
“La vida del cristiano no es una modificación o mejora de la antigua,
sino una transformación de la naturaleza. Se produce una muerte al yo
y al pecado, y una vida enteramente nueva”. DTG, 143.
33

