Page 66 - What-Shall-I-Do-Spanish
P. 66
hecho toda la provisión posible para nuestras debilidades; se ofrece todo
estímulo a los que van a Cristo”. PVGM, 120-121.
“Para avanzar sin tropezar, debemos tener la seguridad de que
una Mano todopoderosa nos sostendrá, y que una infinita
misericordia se ejercerá hacia nosotros si caemos. Sólo Dios puede
oír en todo momento nuestro clamor por ayuda”. HHD, 156.
A menudo cuando los niños fracasan, los padres los regañan y
castigan y luego los desaniman, pero Jesús no es así.
“El Señor no tarda su promesa,... sino que es paciente para con
nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan
al arrepentimiento”. 2 Pedro 3:9.
“El Señor soporta por mucho tiempo los extravíos de los hombres, y a
todos les otorga la oportunidad de ver y abandonar sus pecados”. PP,
678.
“Un testigo silencioso cuida a toda alma que vive, buscando ganarla y
atraerla a Cristo. Los ángeles nunca dejan sólo al tentado para que sea
presa del enemigo, quien destruirá las almas de los hombres si se le
permitiera hacerlo. Mientras haya esperanza, hasta que resistan al
Espíritu Santo para su ruina eterna, los hombres son salva-
guardados por inteligencias celestiales”. OHC, 23.
“El Maestro divino soporta a los que yerran, a pesar de toda su
perversidad. Su amor no se enfría; sus esfuerzos para conquistarlos no
cesan. Espera con los brazos abiertos para dar repetidas veces la
bienvenida al extraviado, al rebelde y hasta al apóstata. Su corazón se
conmueve con la impotencia del niñito sujeto a un trato rudo. Jamás
llega en vano a su oído el clamor del sufrimiento humano. Aunque todos
son preciosos a su vista, los caracteres, toscos, sombríos, testarudos,
atraen más fuertemente su amor y simpatía, porque va de la causa, al
efecto. Aquel que es más fácilmente tentado y más inclinado a errar es
objeto especial de su solicitud”. ED, 294.
“Como un padre se compadece de los hijos, se compadece el
Señor de los que le temen. Porque él conoce nuestra condición; se
acuerda que somos polvo”. Salmos 103:13-14.
“Tenemos a menudo que postrarnos y llorar a los pies de Jesús por
causa de nuestras culpas y errores; pero no debemos desanimarnos.
Aun si somos vencidos por el enemigo, no somos arrojados, ni
abandonados, ni rechazados por Dios. No; Cristo está a la diestra de
Dios e intercede por nosotros. Dice el discípulo amado: 'Estas cosas os
escribo, para que no pequéis. Y si alguno pecare, abogado tenemos
para con el Padre, a saber, a Jesucristo el Justo'. Y no olvidéis las
palabras de Cristo: 'Porque el Padre mismo os ama'. El quiere que os
reconciliéis con él, quiere ver su pureza y santidad reflejadas en
vosotros. Y si tan sólo queréis entregaros a él, el que comenzó en
vosotros la buena obra la perfeccionará, hasta el día de Jesucristo. Ora
con mas fervor; cree mas implícitamente”. CC 96.
“Todos somos falibles, todos cometemos errores y caemos en el
66

